Nervioso y desarticulado, Acuña abrió las sesiones del Deliberante en Hurlingham
(Buenos Aires 2.0) En su interlocución, hizo escaso hincapié en temas de gestión o proyectos para el Concejo Deliberante en 2014. Y, por el contrario, utilizó un espacio institucional para dar rienda suelta a sus asuntos personales. Aseguró que volverá a ser candidato a Intendente en 2015 y que va a “romper las urnas con los votos”, desafiando los conceptos de Sergio Massa -quien pide no hablar de candidaturas por el momento y llegó a hablar de limitar las reelecciones- y resignando el conocido anhelo de colocar a su hijo como sucesor. Hubo descalificaciones para su principal rival, Juan Zabaleta, evidenciando la preocupación por su avance territorial en el distrito. Y para la prensa por las críticas: en particular cobró el periodista Alejandro Fantino, a quien chicaneó con un viejo rumor. Todo menos Hurlingham fueron los ejes de su discurso, nuevamente teñido por sus problemas, miedos y limitaciones, que lo azuzan y llenan de inseguridades cada vez con más contundencia.